En el marco de la Semana Global del Emprendimiento, se destaca el trabajo de Walter Quiroz y su familia que encontraron en la producción de plantines la oportunidad de impulsar un negocio propio y brindar una solución para los productores hortícolas. “Los labriegos buscan plantines listos para sembrar, sin las dificultades del proceso de desarrollo”, comentó el joven de Mundo Verde Emprendimientos.
Ubicados en Juan E. O’Leary, trabajan con diferentes especies de productos hortícolas, entre ellos, tomate, locote, repollo, lechuga, sandía, melón y otros. Quiroz explicó que el objetivo es brindar plantines de calidad, vigorosos y resistentes a plagas, que faciliten el proceso inicial de producción, siendo las variedades de tomate y locote las más vendidas.
“Decidimos trabajar en esto porque es una nueva forma de negocio para trabajar en el campo, ya que esta demanda se debe a la creciente conciencia sobre la importancia de consumir productos frescos y de calidad, así como al deseo de los productores de aumentar sus ingresos. Los productores buscan plantines listos para sembrar, sin las dificultades del proceso de desarrollo”, subrayó el emprendedor
Los plantines llegan a distintos puntos del país, con muy buena aceptación por su alta producción y calidad de las variedades. “A pesar de los desafíos que implica realizar envíos a distintas partes del país, como las condiciones climáticas y las distancias, trabajamos con envíos y entrega en finca con nuestro propio vehículo”, detalló.
Agregó que el emprendimiento inició con pequeñas cantidades y con el tiempo fueron reinvirtiendo las ganancias para ampliar el negocio. Este crecimiento sostenido demuestra que la producción de plantines es un negocio rentable y con un futuro prometedor. “Hoy tenemos más de 60.000 plantines en semillero y vamos rotando las variedades. Esto nos permite llegar a clientes en distintas partes del país y ganar la confianza en el mercado”, explicó.
POTENCIAL PARA EL DESARROLLO
El emprendimiento no solo está impulsando el desarrollo económico de su familia, sino que también contribuye al fortalecimiento de la agricultura local. El acceso a plantines de alta calidad permite a los productores rurales aumentar su productividad, optimizando sus cultivos y mejorando su rentabilidad.
Además de producir plantines, Walter logró crear una cadena de distribución eficiente demostrando que, con la estrategia adecuada, un emprendimiento rural puede escalar y extender su alcance más allá de las comunidades cercanas. Con visión, esfuerzo y reinversión, los emprendimientos rurales tienen el potencial de transformar comunidades enteras.