MBUTU´I

Dicen que el intendente de San Alberto, el zacariista Carlos Ramírez, maneja el distrito como un verdadero dictador, con ínfulas de Maduro, los hermanos Castro y otros conocidos déspotas que ya deambularon por el planeta. A la menor señal de crítica, este reacciona y emplea a sus patotas, a sus concejales de perruna fidelidad y cualquier otro medio, válido o no, para acallar los cuestionamientos. ¡Iporã nde intendente!

 

A esta clase de sátrapas hay que correrles a patada, pero la ciudadanía de San Alberto está paralizada por el miedo. Sería bueno pues que la Fiscalía, la Contraloría, la auditoría de la presidencia de la República, Hacienda y otros, le caigan a este personaje con todo el peso de la ley, a ver si es tan “gallito”. ¡Caradura ko tipo koa!

 

El exgobernador hoy devenido en diputado Lucho Zacarías no construyó apenas “gallineros de oro”, también es responsable de los “asfaltados de cartulina”, que desaparecen en menos de dos años, debido a que tienen el grosor de una hostia más o menos. Calles empedradas que fueron asfaltadas, “mágicamente” volvieron a convertirse en empedrado, desapareciendo la capa asfáltica en pocos meses. Pero eso sí, en el presupuesto, inflado y sobrefacturado, figura como si fuera un verdadero “asfaltado de oro” mba’e. ¿Cuándo este tipo va responder ante la ley por sus fechorías?, se pregunta la ciudadanía.

 

Hendy la situación del intendente Roque Godoy. Después de pillarse el tema de la camioneta para la municipalidad, se pilló todo un esquema de direccionamiento de licitaciones vía compras directas, que beneficia al lord mayor y sus acólitos. Claro, hay que generar recursos para buscar el rekutu pues. ¡Liberales a la carga!

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *